Él parecía recién germinado de la silla de madera, mientras vomitaba revelaciones, frente a unos cuantos elegidos escuchando apasionadamente. A continuación un fragmento de lo que fue la Gran Conferencia del Nono Trakinas, dada en el año violeta.
"Somos una conveniencia, un cabarulo politeísta. Nuestra verdad está en el cielo, intangible. Y el inmenso cielo va adquiriendo nuevas formas sólo por caprichos arquitectónicos. Sólo somos las sombras de lo que se comieron los edificios, con antenas de Direct Tv y demás injertos (que son nuestras expresiones lúdicas predestinadas).
Nuestra libertad es un torniquete, los derechos te los pueden leer cuando sos un DNI.¡Pero no se deben leer! ¡Los derechos no se guardan en la guantera, señores!
Y ojo! porque no existe la telepatía, no existen los buenos vecinos, no existen las ardillas revolucionarias y no existe la minita que te da la hora cuando marcás 113 en el teléfono.
Buenas noches."
La piratería de lapsos y la reventa cromática ya eran temas de estudio para el nono, que es un groso:
"Cotidiano es sobrio/sobrio es irreal/el "azul policía"/junto al "verde peatonal"/sulfuro de pelotudos/sulfuro de pelotudos en la jodida ciudad", improvisó alguna vez el nono trakinas sobre una base en La Mayor sumamente irregular *
(de "poesías para xilofón", año 2001)
* en un intento de 4/4