23.9.05

Otrora

Por la ventana entra la torta, los invitados esperan de rodillas.
Mientras el viento influye en los formalismos, las flores embellecen las despedidas.
Acá todos manejan el último saludo(último para el destinatario)como lubricante, allá afuera no saludan ni a mamá.

Yo me manejo centrífugamente, o por lo menos lo intento.
Se abre la puerta, cagué.